Las deportistas españolas retoman su sueño de estar en Tokio el verano que viene. Un camino más largo y duro de lo normal y para el que tendrán adaptar su preparación a contrarreloj.

 

Amanece en la nueva normalidad. Distanciamiento social, restricciones, menos niños por cada aula en los colegios, localidades confinadas, retrocesos y avances de fases, uso de mascarilla y gel hidroalcohólico… Una gran cantidad de medidas a las que debemos adecuarnos.

El deporte arranca y los deportistas se preparan en el que debería ser un año de resaca olímpica, pero en el que el aplazamiento de los Juegos al verano que viene altera su día a día. Después de meses de parón, recuperar la forma será clave, tanto para quienes ya tienen reservada su plaza como, sobre todo, para las que se juegan su billete a Tokio en las próximas competiciones. Conviene recordar que el Comité Olímpico Internacional estableció que, pese al aplazamiento, respetaría las plazas obtenidas por los deportistas para Tokio 2020 antes de la pandemia y el parón del deporte

Serán unos Juegos Olímpicos distintos, en los que la preparación de los deportistas habrá sufrido  multitud de trastornos con una preparación muy atípica: subiendo y bajando escaleras, adaptando espacios de entrenamiento en casa y optimizando al máximo los tiempos de entrenamiento en la llamada “nueva normalidad”. Estas circunstancias han hecho más difícil si cabe el día a día de las deportistas, como comentaba la maratoniana Marta Galimany: “Nunca me ha gustado la cinta, pero ahora no me queda otra. Me adapto y no pienso en nada más”. 

La cuenta atrás ha terminado. El polvo ya es historia en las pistas de atletismo o en el parqué de las canchas de balonmano; la arena de la playa vuelve a tener pisadas de las jugadoras; y las triatletas ya tienen su mono a punto para las competiciones. El deporte de competición ha vuelto. 

Un ejemplo lo vivimos el fin de semana pasado en Alhaurín de la Torre con una apasionante final de la Copa de la Reina de balonmano. Nuestras chicas demostraron que la cuarentena es pasado y están con las pilas cargadísimas. Las “guerreras” ya se preparan para buscar el billete a Tokio en el preolímpico de Lliria (Valencia) en marzo.

Clasificadas para los Juegos Olímpicos y candidatas a darnos una alegría en forma de medalla son Liliana Fernández y Elsa Baquerizo. Con los deberes hechos desde hace meses, la pareja que nos representará en voley playa ya ha comenzado la puesta a punto para llegar en la forma posible a la cita olímpica. Volvieron a competir y sumaron sus dos primeras victorias después del parón en la Eredivise Beach, una buena primera piedra de toque antes del Europeo de Voley Playa el 16 de septiembre en Letonia.


El tartán de las pistas de atletismo por fin disfrutó de la presencia de nuestras atletas. La Copa Iberdrola sirvió para juntar a los mejores clubes de nuestro país y quitarle el óxido al cuerpo. El próximo fin de semana se celebra el Campeonato de España Absoluto, donde multitud de atletas buscarán superar las marcas mínimas para clasificarse de forma automática para la olimpiada. 

Finaliza el verano, pero no por ello debemos dejar de disfrutar de nuestras costas. La mítica playa de A Frouxeira, en Valdobiño, acogió el Campeonato de España de surf, con Nadia Erostarbe como flagrante campeona. Un muy buen momento para encerar las tablas y empezar a mirar de reojo al mes de mayo, fecha en la que se disputará el Mundial de Surf en San Salvador, una cita clave para nuestras surfistas, como Garazi Sánchez o la propia Erostarbe, que quieren subirse a la histórica primera ola del surf en unos Juegos Olímpicos. 

Otra prueba en la que por fin sonó el pistoletazo de salida fue en la Copa del Mundo de triatlón. El neopreno, la bicicleta y las zapatillas tomaron el protagonismo en las calles de Hamburgo. Buen momento para volver a competir, recuperar sensaciones y arrancar el último tramo de preparación antes de Tokio 2021.

Además, leyendas de nuestro deporte como Lydia Valentín o Carolina Marín todavía deben certificar su clasificación. Lydia, que ya anunció que esta sería su última participación olímpica, está a la espera de conocer las fechas del Campeonato de Europa de Halterofilia que da acceso a Tokio: y Carolina pendiente de que se cierre el ranking una vez se disputen las pruebas pospuestas, canceladas o suspendidas por la pandemia. 

Una nueva normalidad llena de circunstancias, protocolos, calendarios modificados o actuaciones inéditas en el deporte que no frenarán el hambre de nuestras atletas, todas con una ilusión, con una motivación diferente, como es el caso de la surfista Garazi Sánchez, ella lo tiene claro: “Sueño con que mis nietos sepan que tuvieron una abuela olímpica”.

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