La psicóloga repasa la preparación de una cita cada cuatro años, la gestión del éxito, la adaptación a un país lejano y diferente donde se disputarán los JJ.OO, así como las fortalezas y debilidades en las que se debe apoyar la deportista.

Organizar una meta a largo plazo no es nada sencillo. La presión, el furor o las ganas de alcanzar un objetivo marcado son algunos de los pensamientos que cada día pasan por la mente de las deportistas.

Con la intención de analizar y estructurar estos razonamientos, Patricia Ramírez, conferenciante y experta sobre temas como la actitud y el optimismo, premio del colegio oficial de Psicólogos de Andalucía oriental a la mejor divulgadora en redes sociales, explica a ‘Ellas Valen Oro’ su visión psicológica del deporte en el camino hacia Tokio 2020 y cómo ejecutar aquellas conductas de mejora.

Los JJOO a nivel mental

Una preparación de cuatro años es un reto diario. “Yo creo que se trata de dividir el gran objetivo en otros más pequeños. Estos van desde cualquier prueba que tenga la deportista durante el año, como las pruebas clasificatorias, hasta los pequeños test diarios”, cuenta Patricia. “Aconsejo entrenar para establecer los rendimientos que dependan de sí mismos y que les vaya reforzando para encontrar la cumbre”, aclara.

Patricia cuenta que, al terminar las sesiones, tiene la costumbre de invitar al profesional con el que trabaja a escribir en un mural algún aspecto relacionado con su deporte.

“Dividimos el mural en etapas, en las que iremos apuntando las marcas que se van haciendo, las frases y momentos que nos hayan ayudado a reforzar la autoestima, los triunfos o maneras de gestionar el fracaso que le han ayudado, quedando así un ejercicio visual que ayuda a mantener la motivación”, narra.

El furor y el autocontrol ante el objetivo alcanzado

La alimentación, los entrenamientos, el descanso, las variables psicológicas que dependen de nosotros mismos y las situaciones que podemos manejar son los matices personales más importantes. “Además de lo mencionado con anterioridad, es recomendable trazar una checklist con tareas diarias: una técnica de meditación, valorar tus propósitos, anotar las victorias, la parte nutricional. Dominar el devenir del día a día es una de las sensaciones fundamentales a conseguir”, expone la psicóloga, que completa su respuesta añadiendo la trascendencia de “separar lo que no domina”, aplicando las siguientes preguntas como ejemplo: “¿Y si la prueba no sale bien? ¿Y si no estoy a la altura? ¿Y si bebo agua y me sienta mal? ¿Y si no soporto la humedad? Los juicios que no podemos moderar hay que distanciarlos emocionalmente”, concluye.

La psicóloga Patricia Ramirez atiende a Ellas Valen Oro para analizar el camino hacia Tokio 2020

Las claves para evadirse de lo externo y centrarse en lo deportivo

La ansiedad, el miedo o la incertidumbre no son casualidad. ¿Cómo nacen? “Debemos aprender ejercicios de meditación para poner el foco de atención en el aquí y en el ahora; el presente más inmediato, en definitiva. En la contienda van a surgir un montón de pensamientos estresantes o negativos, que tratarán de apartarnos del camino que queremos seguir”, expresa Patricia.

“Saber centrarnos en lo que es válido y tener un autodiálogo que ayude a estar concentrado es fundamental. Es necesario detectar señales de seguridad en la respiración, el braceo, la zancada… siempre con la mente puesta en sumar”, matiza.

La distancia y la diferencia entre culturas, ¿inconveniente?

Patricia Ramírez lo tiene claro. “Ya están acostumbradas. Una tenista, por ejemplo, pasa 200 días del año de media fuera de casa. Las deportistas que llegan a participar a nivel olímpico llevan 10 años viajando desde que son niñas; no a otras culturas pero sí a otras ciudades. El proceso de adaptación es algo que se va aprendiendo poco a poco y ellas lo tienen más que aprendido”, apunta.

Hoy en día, con las nuevas tecnologías, estamos al tanto de todo. De nuestro país y con nuestra familia es más sencillo mantener el contacto. Por tanto, “realmente el cambio no suele ser tan drástico” como parece.

Puntos de apoyo en casos de debilidad

Es recomendable detectar nuestros puntos fuertes. “Me gusta realizar de forma conjunta con ellos un ejercicio. Después de participar o entrenar, les invito a que se hagan dos preguntas: “¿Si yo volviera a repetir el campeonato, con el mismo rival y en las mismas circunstancias, qué haría exactamente igual?” y “¿Si reiniciase el encuentro, qué cambiaría?”; es importante que se tome conciencia de lo adecuado y lo bien hecho a pesar de la derrota. Nos sentimos fuertes si somos capaces de darnos cuenta qué sí volveríamos a hacer, y qué, aún sin haber alcanzado nuestro objetivo, hemos hecho bien. Así mismo, encontramos ímpetu cuando, a pesar de un tropiezo, enfocamos nuestra atención en las soluciones de cara al futuro, y no en machacarnos con lo fallido”, recomienda.

Llegar a Tokio, motivo de orgullo

“Sinceramente, conseguir una clasificación para una olimpiada está al alcance de muy pocas y eso, ya de por sí, debe ser reconfortante. Lo que ocurre es que cada cual define el logro en función de sus expectativas y de su momento personal. Los deportistas que consiguen la clasificación deben ser conscientes de que es un privilegiado y de que tienen un talento, unos valores y han desempeñado un trabajo que ha tenido como consecuencia estar en lo más alto del deporte mundial”, finaliza Ramírez, autora del libro “Entrénate para la vida”, entre otros muchos títulos.

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