Entrevista a Nuria Marqués: «Mi objetivo en Río era participar y gané dos medallas»

Nuria desprende normalidad y la naturalidad. La sonrisa de cualquier joven de su edad, sin querer imponer en la conversación el valor de su trayectoria. Charlamos con la deportista de Barcelona, referente de la natación española. Solo tiene 21 años.

Su explosión ha sido meteórica. Las dos medallas de los Juegos de Río, las cuatro medallas en el Mundial de Glasgow y las siete en el Europeo de Funchal son, de momento, “lo mejor que ha vivido como deportista”. Su presencia en los podios internacionales es una constante en los últimos campeonatos. 

Con la mente puesta en Tokio 2021, las concentraciones en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada son obligatorias: “Hemos subido 21 días a Sierra Nevada para entrenar. No hay mucha competiciones a la vista y tenemos muy localizado el objetivo en los Juegos Paralímpicos. Vamos a estar ahora 26 de noviembre y después en julio haremos otra”.

Hace pocas fechas fueron las Series Mundiales de Berlín, las segundas del año, donde Nuria aprovechó para hacerse con un buen puñado de medallas: “Fuimos a última hora, debido a la situación. Estamos buscando competiciones donde sea, me encanta competir y ese es el mejor entrenamiento. Además en año olímpico mucho más. Así me puedo ir encontrando y ver cómo estoy físicamente. En marzo nos cerraron piscinas, competiciones… y llevaba como unos 6 meses sin competir. Eso, desde que tengo memoria, no lo hacía”.

Meses largos y muy rutinarios, con ejercicio físico diario, siempre fuera del agua, claro. Difícil de asimilar para una deportista que desde los 9 meses vive ligada al agua: “En cuanto pudimos me escapé a la playa a nadar. Le cogí un neopreno a mi hermano y fui algunos días. Sobrevivimos como pudimos. Tengo también una piscina pequeña al lado de casa de pocos metros y me até una cuerda a la cintura y me tiré a nadar para intentar tener unas pocas sensaciones. Los nadadores las perdemos muy rápido y tardamos en recuperarlas. Era una necesidad el hecho de poder nadar”.


Reconoce que las primeras sensaciones fueron raras: “Parecía un pato mareado. No sabía si lo hacía bien o mal. Es cierto que nadar en el mar es muy diferente. Además el agua estaba congelada”. Pero tal vez el parón no le ha venido del todo mal para despejarse: “Hemos tenido un respiro después de toda la temporada nadando. Ha sido una experiencia diferente, hemos tenido que tener mucha paciencia. De todo se aprende”. 

Nuria es un ejemplo de perseverancia, de constancia, de amor por la natación y el deporte. Una persona carismática que ha ido dando pequeños pasos en su carrera, sin desviarse del camino, y que gracias a eso ha llegado a donde ha llegado: “Empecé con natación convencional, con gente sin ningún tipo de discapacidad. Hice cursillos, como todo niño que empieza en una piscina. Es cierto que a mi madre le recomendó el médico que me llevase a nadar, consideraba que era bueno para mi salud”.

A los 9 años me dieron la opción de competir y lo empecé a hacer en competiciones convencionales. Más adelante descubrí la nación adaptada. Pude ir a competir y claro, de competir con gente sin discapacidad y ser una más del montón, pase a estas pruebas y me di cuenta de que tenía muchísimo nivel dentro de este mundo. A partir de ahí empecé a mezclar competiciones convencionales con adaptadas. En 2013 fui a mi primera competición internacional, en Sheffield. He ido a europeos, mundiales, y acabé en los Juegos Paralímpicos”.

Ha sido muy progresivo. Saqué alguna medalla en mis primeros campeonatos y yendo poco a poco y trabajando llegué a Rio. La verdad es que los resultados fueron inesperados, mi objetivo era simplemente participar, pero con todo el esfuerzo que hicimos y la preparación que llevaba, pude ganar un oro. Era impensable y fue increíble. Se me pone la piel de gallina al recordarlo. No he vivido nada tan emocionante en mi vida como esto. Es el top para todo deportista y es un sueño cumplido”.

Un sueño al que le acercó la ayuda de proyectos como el de Iberdrola: “Ellas Valen Oro es muy importante para nosotros. Hay mucha gente que desconoce el deporte paralímpico. Iberdrola nos ayuda muchísimo a crecer, nos ayuda a poder hacer concentraciones, campeonatos y disfrutarlo al máximo. Quiero dar las gracias a Iberdrola, creo que su ayuda es fundamental para seguir trabajando, lograr objetivos y dejar al equipo en lo más alto del ranking mundial”.

Un palmarés que, con 21 años, asusta: “Me di cuenta de que ya no soy promesa hace unos años. Llevo mucho tiempo compitiendo, y cuando empiezas sueñas con estar con los mayores, a su nivel y dar guerra para luchar con ellos. No soy promesa, soy profesional y la verdad es que estoy súper contenta de poder seguir luchando para llegar a nuevos objetivos que se me vayan a plantear”.

Leyenda del deporte español y de la natación es María Teresa Perales. Referente en el agua y un ejemplo donde mirarse para jóvenes como Nuria: “Siempre nombro a Teresa Perales cuando me preguntan quién es mi referente. Me ha enseñado muchísimo, sobre todo en competición. Hemos compartido momentos buenos y males. Nos hemos apoyado mutuamente. Es muy importante dentro del equipo y nos ha enseñado mucho a todos”.

Estudiante de fisioterapia y deportista de élite. La organización es un elemento indispensable para llevar a buen puerto ambas carreras: “Estudiar es igual de importante que entrenar. La natación es una etapa de mi vida y no voy a vivir de ello. Siempre he tenido claro que tengo que tener unos estudios. Fisioterapia siempre me ha llamado la atención y me ha gustado”.

Hay que organizarse bien, y eso me lo ha dado el deporte. La organización, la constancia… Es difícil, pero lo puedes sacar. En un año olímpico sí que me centro más en la natación, pero cuando pasan, que son años más tranquilos, y le puedo dedicar más tiempo, me cojo más asignaturas y le dedico más tiempo a los estudios y a mi vida social”.

“Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías, será un día perdido. Nada es imposible”, este es el lema que reza en la página web de Nuria, una frase que gobierna en su día a día: “Tengo muy en mente esa frase desde que empecé en la natación. Si no haces lo que te gusta y lo que te hace disfrutar… la natación la disfruto, me encanta y amo competir. Si no fuese así, no lo haría. Creo que es fundamental para que te salgan bien las cosas. Es básico disfrutar de lo que haces para que te salga bien”.

Y un último mensaje para este último tramo antes de las Paralimpiadas de Tokio 2021: “Ha sido un año atípico y estoy trabajando al máximo para llegar en las mejores competiciones a Tokio. Es cierto que en los últimos campeonatos he tenido resultados muy buenos y que en el ranking no estoy nada mal. Voy a luchar para seguir en las posiciones de arriba. Trabajaré muy duro y me esforzaré al máximo para llegar en las mejores condiciones. Es lo más importante para tener la mente puesta en el objetivo”.

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