Entrevista a Alejandra Quereda: “La gimnasia rítmica nunca saldrá de mi vida”

 

Las referentes del deporte convierten su pasión y el esfuerzo diario en trabajo y en su modo de vida. Alejandra Quereda se siente afortunada, disfruta sobre el tapiz como lleva haciendo desde los 4 años: “Cuando vi en el el colegio que ofertaban la actividad de gimnasia, pedí a mis padres que me apuntaran”. Y ahí empezó una historia de amor inquebrantable que se mantiene a día de hoy: “Tengo claro que la gimnasia rítmica nunca saldrá de mi vida

 

Dicen que de casta le viene al galgo. Su madre, gimnasta profesional, le sirvió de ejemplo en el que mirarse cuando daba sus primeros pasos en este deporte. 

Capitana del equipo nacional que hizo historia, Alejandra Quereda es hoy seleccionadora, un perfil diferente al de años anteriores y con el que se busca empatizar con las gimnastas: “Siempre tengo en cuenta que estuve al otro lado de la barrera e intento ponerme en su lugar. Comprendo sus sentimientos y quiero verlas disfrutar como yo lo hice en su día. Es muy importante que haya una buena conexión entre técnicos y deportistas para que todo fluya”, lo tiene claro.


Una carrera llena de éxitos la de la gimnasta alicantina, que alberga en su palmarés logros de todos los colores, cerrando esta importante etapa de su vida en lo más alto: “Durante el primer año después de la retirada, al estar recuperándome de una lesión, tuve claro que los tapices ya no eran para mí, que era algo imposible, y no lo echaba tanto de menos. Una vez recuperada sí que en algún momento te entra el gusanillo de sentir la adrenalina de la competición, que era donde yo disfrutaba mucho. Pero hay que saber poner fin a la carrera deportiva, además yo lo hice con una medalla olímpica, y estoy muy feliz”, asegura Alejandra. 

Aquel grupo, el conocido como Equipaso, pasará a al historia de nuestro deporte como el conjunto que trajo la primera medalla olímpica para la gimnasia rítmica española. Algo inolvidable para Alejandra: “Todo lo que hemos vivido juntas no se nos va a olvidar nunca. Me quedo con el momento en el que terminamos nuestro último ejercicio en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro, con esa adrenalina descargada a tope. Te quedas sin energía, pero con la satisfacción del trabajo bien hecho, de saber que has dado el 120%. Eso es lo más bonito, ponerte objetivos y cumplirlos con éxito”.

Una medalla que ayuda a alzar la voz del deporte femenino, donde siempre encontrarán a Iberdrola y el proyecto Ellas Valen Oro, algo que Alejandra reconoce y valora abiertamente: “Cada vez se valora y se tiene más en cuenta nuestro deporte y las deportistas tienen más apoyos. El papel de Iberdrola es fundamental, ayuda a visibilizar todo lo que hacemos y para contar nuestro camino”.

Ejemplo como gimnasta, Alejandra siempre tuvo claro que es clave tener alternativas fuera de la competición: “Es muy importante compaginar deportes y estudios. Un día estás en lo más alto y a lo mejor al día siguiente llega una lesión, llega algo inesperado, o llegan otras deportistas mejores que te hacen pasar a un segundo plano y tienes que tener el Plan B”.

Su objetivo ahora es dar con la tecla para formar una selección nacional que se acerque al Equipaso, con trabajo, dedicación y con la ilusión con la que trabaja en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Seguro que lo consigue. 

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