El “milagro” de Maitane Melero: Campeona de España después de fracturarse una vértebra

 

La de Maitane Melero es una historia de superación, de lucha, de pasión y amor por el deporte, de ejemplo de superación y trabajo en equipo con su hijo. 

 

Campeona de España de 10 mil metros en pista solo unos días después de pasar por el quirófano: “La verdad es que era uno de mis objetivos del año. Me adapto muy bien y me gusta muchísimo. Pero tres semanas antes de la competición tuve un grave percance. Jugando con mi hijo en casa me senté en una silla suya, él vino y me abrazó, la verdad es que fue un momento muy bonito, hasta que la silla cedió y me caí al suelo, y cayó su peso sobre mi cadera. Me hice daño y como no se me quitaba el dolor fui a urgencias a los dos días y me dijeron que tenía la quinta vértebra sacra fracturada. Fue un jarro de agua fría. Además es una zona muy costosa de recuperar, donde podía tener molestias y el plazo de recuperación era en torno a 6 meses”, comenta Maitane. 

Un duro golpe al que hay que sumarle una fractura de menisco a finales de 2020 y por la cual tuvo que ser intervenida. Nunca hay que subestimar el corazón de una campeona como Maitane: “Milagrosamente me recuperé rápido y muy bien. Se me juntó la suerte de que la fractura no tenía desplazamiento y que soldó muy bien y en su sitio, sin pillarme nervios ni ligamentos. Además la zona del sacro, que no era el coxis que es más molesto”. 

Una lesión que se tradujo en un silencio sepulcral de Maitane en redes sociales. Ni una sola publicación entre el 1 de marzo y el 11 de abril: “No quise decir nada de mi lesión antes de la competición. Estuve ausente de las redes sociales porque no quería mostrar mis cartas a las rivales y que vieran el percance que había tenido”.

La preparación de Maitane debía ser rápida, cuidadosa, metódica y muy efectiva: “Dejé de correr durante una semana, que es el periodo inflamatorio y tenía riesgo sanguíneo. A partir del sexto día empecé con elíptica y natación, y en el décimo me dejaron empezar a correr siempre y cuando tuviera poco dolor, sin hacer burradas. Al principio era molesto, pero cada día me sentía mejor, además debo decir que llevaba una muy buena preparación de antes, por lo que fue más fácil”.

De los momentos duros siempre es bueno sacar lecciones de vida, y en eso se concentró Maitane, en aprovechar la situación para que su hijo viera que hay momentos en los que toca sufrir para salir con fuerza: “Quise enseñarle y hacerle ver que hay veces que te salen contratiempos y no hay que rendirse. Mi objetivo era esta carrera y él lo sabía, se lo expliqué y le dije que había que tirar para adelante, saber gestionarlo… ha sido un aprendizaje muy importante para ambos. Ninguno de los dos creíamos que podría estar en la línea de salida del Campeonato de España”.

 

Y claro, en la prueba, Maitane no pudo dejar de pensar en su compañero de fatigas favorito: «Durante la carrera me acuerdo muchísimo de él, es mi motor y es un plus, y no tenerle en la carrera es un bajón. Cuando terminé le llame y me dijo que me había estado viendo desde el móvil en la calle con algún amigo, ¡la carrera entera con cinco años!

Para Maitane, el apoyo de Iberdrola es “fundamental para el deporte femenino y su visibilidad: “Ha hecho una apuesta muy fuerte para apoyarnos, nos da subvenciones… Lo estamos notando mucho en las ligas de atletismo, por ejemplo, gracias a su apoyo salen adelante las competiciones y las federaciones pueden trabajar más tranquilas”.

A sus 38 años, nuestra estrella encara el sueño olímpico con optimismo. Aunque la clasificación es difícil, Maitane quiere apurar todas sus opciones y seguir persiguiendo el objetivo: “He tenido años muy buenos, con regularidad y ahora la forma de entrar a los JJOO no me beneficia. Desde noviembre he tenido muchos contratiempos y se me ha complicado la situación. Alargar la clasificación abre el abanico y da oportunidades a más gente. Hay opciones y hasta el último momento hay que intentarlo, tengo ilusión por conseguirlo, siempre siendo realista”.

¡Mucha suerte, Maitane!