El cambio de hora: La penúltima alarma antes de Tokyo

 

Este próximo domingo ganamos una hora de sol, una hora de luz y una hora de entrenamiento al aire libre. Quedan menos de 120 días para la cita olímpica y nuestras atletas encaran la recta final de su preparación para llegar en plenas condiciones a Tokyo. ¿Varía su plan de entrenamiento? ¿Aumenta la intensidad? ¿Cómo se entrena a algo más de tres meses para que se dé el pistoletazo de salida a los Juegos?

 

Es una alarma psicológica, el penúltimo cambio de hora antes de la cita olímpica. Entra el horario de verano y las deportistas saben que ya no hay vuelta de hoja, que están saliendo de la última curva antes de encarar la recta final que supondrá aterrizar en Tokyo con la mochila cargada de ilusiones y muchísimo trabajo. Un sprint de algo más de 100 días que terminará el próximo viernes 23 de julio con el alumbrado del Estadio Olímpico de la capital nipona, y que supondrá un último desfase horario de 8 horas al que nuestras deportistas deberán adaptarse. 

El camino realizado no valdrá de nada si, desde que mañana las 02:00 pasen a ser las 03:00, no aprovechan el extra que ofrece esta propuesta con más de 100 años de vigencia creada por William Willett con un propósito claro: “El horario de verano incrementa las oportunidades de practicar actividades de ocio al aire libre durante las horas de luz vespertinas”.

Por si fuera poco, este cambio de hora coincide en el tiempo con el prendido de la llama olímpica en Japón. Un punto clave y de esperanza para una cita que se ha pospuesto un año en el tiempo y que todo el mundo del deporte espera con ganas.

Para las deportistas ser capaces de adaptarse a la mayor brevedad posible al cambio de hora de verano es fundamental ya que durante los primeros días los ritmos habituales no concuerdan con el cambio, por lo que se manifiesta una desincronización externa. Cada día que pasa es clave y por eso la exhaustiva y meticulosa preparación con la que conviven no puede fallar en un momento así. 

Ahora mismo la representación femenina española en los Juegos Olímpicos es muy numerosa, con muchos frentes abiertos y posibilidades de luchar por medallas. 

Las características del entrenamiento se adaptan al momento. Según los expertos, el rendimiento físico comienza a aumentar a partir de las 7 de la mañana, alcanzando sus picos entre las 10h y las 13h, por lo que este cambio de hora es siempre favorable para aumentar el volumen y la calidad del trabajo. 

Para muchas de nuestras deportistas se terminó el hecho de tener que entrenar fuera de las condiciones habituales de su competición: en gimnasios, en cinta o en simuladores. El horario de verano, además, permite acercarse a las condiciones meteorológicas que tendrán en Japón y amoldar los horarios de sueño. Ya nada se moverá antes de los Juegos. 

 

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Es la penúltima alarma porque quedará la más impactante, un último cambio horario de 8 horas con Tokyo, esa sí será la piedra de toque definitiva. Adaptarse para ganar, no quedará opción. Acompañado a esto, la temperatura y la humedad de la capital japonesa supondrá un handicap importante de cara a la competición. Aclimatarse al calor y saber adaptarse a las condiciones meteorológicas mejorará el rendimiento en las pruebas de nuestras deportistas. 

Disciplinas como la marcha o la maratón requerirán de un paso al frente en esta aclimatación. Empezar por una hora este fin de semana para ir progresivamente ahondando en ello y llegar en perfecto estado a Tokyo. Ejemplos como Laura García-Caro o Marta Galimany, a las que hemos visto entrenar en situaciones radicalmente contrarias a las que encontrarán este verano y que ya están trabajando en ello. 

La llama olímpica corre por Japón a un ritmo vertiginoso, imparable, por lo que esta alarma horaria debe activar las piernas más perezosas, enfocar las mentes más distraídas y terminar de definir unos entrenamientos que han tenido que verse alterados en multitud de ocasiones por culpa del coronavirus. La última alarma suena con fuerza y Tokyo se prepara para los Juegos Olímpicos más esperados de la historia.