Desirée Vila: “La actitud es lo que determina que una discapacidad sea una limitación o una oportunidad”

 

Desirée nace en Gondomar, Pontevedra, hace 22 años. Llegó a formar parte del equipo nacional de gimnasia acrobática; sufrió una amputación por una negligencia médica y disfruta ahora como atleta paralímpica, siendo de las grandes esperanzas españolas de cara a los Juegos Paralímpicos de Tokyo. 

 

Todo cambió en 2015: “Tuve una lesión deportiva preparándome para el Europeo y de ella derivó la amputación de mi pierna a raíz de la negligencia; hubo un cambio drástico en mi vida. Fue un antes y un después. Tuve que dedicarme tiempo a mí misma y aprender de golpe aspectos de la vida fundamentales, que normalmente se aprenden con el paso de los años”, comenta Desirée. “Si hace 10 años me dicen que estaría viviendo en Madrid, en el Centro de Alto Rendimiento, compartiendo residencia con las estrellas del deporte a nivel nacional e internacional… me habría dicho: “Qué crack Desi, estás cumpliendo tu sueño”, claro que igual no estaría pensando en atletismo adaptado, porque lo mío era la gimnasia, pero el haber cambiado de deporte me ha dado esta oportunidad. Me siento feliz porque hago lo que me gusta e incluso he llegado más lejos de lo que habría pensado en un primer momento”.

Desirée, ahora Campeona de España en diversas modalidades del atletismo adaptado, miró a su nueva vida cara a cara y la afrontó con entereza e, incluso, humor: «El accidente y adquirir mi discapacidad me hizo empezar a marcarme metas más claras y entender que no tenía que frustrarme cuando las cosas no salían como yo quería. Fui creando una personalidad más positiva; puedo llevar mi discapacidad con humor y quiero enseñársela al mundo para que cambie su concepción y prejuicios”.

El camino no es fácil y aceptar una vida nueva no se consigue de la noche a la mañana: “Me costó mucho tiempo empezar a relacionarme con personas con discapacidad porque no quería esa etiqueta, ni quería formar parte del grupo, por eso tardé tanto en volver al deporte adaptado. Pero abrí los ojos y vi un mundo lleno de posibilidades que jamás habría imaginado. El formar parte de este equipo, adquirir valores y ser parte de marcas como Iberdrola, que apoyan tanto a la mujer en el deporte, ayuda a abrir el camino a niños y niñas que quieran verse reflejados en nosotros”, asegura Desirée.

Las opiniones, generalmente negativas, acerca de las discapacidades es algo con lo que Desirée lidia a diario. Quiere formar parte del cambio de actitud con respecto a estas opiniones. Así lo explica: “El mayor prejuicio es pensar que una persona con discapacidad es dependiente, que va a tener muchos obstáculos y dificultades y que su vida ha cambiado a peor. Pero al final creces con la discapacidad y entiendes que no es malo y no tiene que significar una limitación. Es cierto que hay cosas que haces de forma diferente, pero también hay cosas que antes no hacía y ahora sí. La actitud es lo que determina que una discapacidad sea una limitación o una oportunidad”.

Autora del libro “Lo único incurable son las ganas de vivir”, Desirée reconoce que el apoyo de sus padres fue fundamental para atreverse a dar el paso de hacer públicas sus vivencias con el fin de poder ayudar a todas las personas que pudieran ver en su misma situación: “Empecé a escribir un diario cuando tuve el accidente, me costaba mucho abrirme y hablar de mis sentimientos. Llegó un momento en el que lo leyeron y me animaron a publicarlo. Es una historia muy real, contada por una niña de 16 años que acaba de sufrir una situación para la que nadie está preparado, y es una historia en la que cuento todos los momentos en los que me quedaba sin fuerza, que no quería seguir adelante, que me quedaba encerrada y llorando en mi habitación, pero también todos los momentos en los que sacaba el lado positivo. En las historias de superación parece que solo vemos la parte buena, y está muy bien, pero siempre hay momentos complicados y es necesario que se sepan porque es la realidad. No todos los días son buenos y fáciles, pero tenemos que cambiar la forma de ver las situaciones complicadas”.

Si todo va bien, Desirée debutará en sus primeros Juegos Paralímpicos en Tokyo, una cita que se volverá inolvidable para ella y para la que ha tenido que luchar mucho y muy duro: “La preparación para los Juegos Paralímpicos es larga, son muchos años de dedicación y de entrenar pase lo que pase. Pero cuando me llega un email relacionado con la cita de cómo es el estadio, de los protocolos,… todo eso me da un subidón. No te lo crees. Todo el mundo habla de los Juegos y todos aspiramos a estar, pero es cuando estás en la recta final cuando te das cuenta de que todo el camino merece la pena. La recompensa es mucho más grande que todo lo que dejas atrás. Las personas que tenemos esta oportunidad deberíamos aprovecharla al máximo y sacarla el máximo rendimiento”.

Desirée lo tiene claro y así lo deja patente en su mensaje: “El poder hacer un buen papel en Tokyo es una forma de agradecer a todas las personas que se han esforzado, sacrificado y han dado todo en la pandemia. Todos los profesionales y personas que lo han pasado mal y han estado al pie del cañón, merecen que nosotros lo hagamos bien por ellos y demos nuestro 100% para dedicárselo”.

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