Clara Ruiz, la economista que corre kilómetros benéficos por el mundo: “El deporte une culturas”

 

Como si de un sueño se tratara, Clara Ruiz, economista, decidió dar carpetazo a la monotonía y emprender un viaje por el mundo sin fecha de vuelta. Con la condición de correr 15km diarios por el día, su proyecto ‘Kilómetros por el Mundo’ ahora es benéfico y genera más ilusión que nunca.

 

Cambiar de forma radical tu vida no es habitual, pero sí un objetivo con el que muchas personas anhelan. Dejarlo todo y dedicarse a viajar. Un sueño que Clara convirtió en realidad en noviembre de 2019: “Trabajaba en banco de inversión y un buen día decidí dejarlo todo y empezar a dar la vuelta al mundo corriendo. Puede sonar impulsivo, pero no lo fue. Estuve un año preparándome, meditando, ahorrando… y me eché al mundo. Me encanta correr y me apasiona viajar. Me daba cuenta que, aunque me trabajo me gustaba, pasaba mucho tiempo pensando y planificando la escapada del fin de semana, pasaba mucho tiempo pensando en el futuro y no en el presente”, sentencia. 

Un viaje con fecha de salida, pero no con fecha de retorno. Únicamente la falta de ganas y de dinero harán que Clara vuelva a España algún día: “De momento tengo más ganas que nunca, pero también menos recursos. Estoy muy agradecida a Iberdrola y a Ellas Valen Oro por esta oportunidad y darme visibilidad, es muy importante para seguir sacando adelante el proyecto”.

Una idea que empezó consistiendo en 15 kilómetros diarios, marcando la ruta, documentándola, compartiéndola en su blog y esperando al día siguiente ha terminado derivando en dos causas solidarias: “Empecé el viaje pensando en descubrir el mundo corriendo y ya está, pero mi visión cambió en la cuarentena, pero en ese momento me vi obligada a cambiar mi rutina. Dejé de hacer mi rutina y cambié el proyecto a solidario. Empecé a colaborar con la asociación Yo Doy mis Pasos, que investigan contra la Esclerosis Múltiple y me convierto en embajadora. Cada kilómetro que hago pasa a ser solidario y todo el dinero que consigo va para su investigación. Y además estoy en la Fundación Patrocina un Deportista, que lo que hace es recaudar dinero para que los representantes españoles paralímpicos puedan ir a Tokyo”, explica Clara, sonriente.

Clara es una apasionada del viaje y del running y está cumpliendo su sueño: “He estado en 14 países: Nepal, India, Camboya, Myanmar, Tailandia, Croacia, Eslovenia, Serbia, Montenegro, Albania, Macedonia, Turquía, México y Guatemala. Llevo 4.833 kilómetros. He visto mucha culturas de running diferente, es muy diferente lo que te encuentras, pero más que por las culturas, por lo desarrollado que está el lugar. En los lugar más rurales se quedan sorprendidos al verme correr porque no están acostumbrados, e incluso me preguntaban si era olímpica. También el tema de las carreras es todo un mundo, en la India se está empezando y puedes ver gente corriendo con un jersey de lana, es muy divertido. Tengo una historia muy divertida, en Nepal el trofeo de una carrera era un machete de 30 centímetros y me lo guardé, pero cuando llegué al metro de Deli la gente alucinó y me hicieron dejarlo allí, claro”.

Tantos países y tantos kilómetros dan lugar a que Clara viva muchas aventuras: “He visto muchas cosas, y más por los ambientes por los que me muevo. Soy mochilera, no tengo apoyo económico y me mantengo con mis ahorros, por lo que me muevo por sitios muy económicos, a veces complicados, y he visto mucha pobreza y mucha necesidad. Pero también he visto paisajes increíbles, fenomenales. La gente se porta conmigo de forma increíble”.

Vivir de hostal en hostal y a tantísima distancia de casa, sin saber cómo vas a encarar el día siguiente es la parte más complicada de la aventura, pero a la vez más bonita y apasionante: “Lo más difícil es que todo sea incierto. Me encanta el hecho de no saber, no conocer… pero agota. Echo de menos un amigo de verdad, un hermano, a mi familia, y pese a que intento estar conectada con mi gente, tengo el handicap de la diferencia horaria. Y por otro lado, no hay día que me aburra o que no me pase algo. Me han pasado más experiencias en unos pocos meses que en 35 años, es alucinante”.

En el encabezado del proyecto de Clara reza una frase que habla de la igualdad entre culturas, y ella tiene claro cuál es una vía clave para acercar unas a otras: “El deporte es una vía fenomenal para unir culturas, tanto en países desarrollados como en no desarrollados. Está poco explotada para la gran fórmula que es. Es muy sano, muy bueno, y todos lo hacemos, en diferentes ambientes, pero lo hacemos”.

Y un último mensaje de Clara a todos aquellos que están deseando hacer la maleta e imitar su aventura por el mundo: “¡A correr! Con eso vale. No me arrepiento, en absoluto, de la decisión que he tomado. Cuando tomas decisiones siempre tienes miedos o inseguridades, pero hacer esto es sinónimo de éxito”.

Para más información relacionada con el proyecto: www.kilometrosparaelmundo.com.

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